
El otro día estaba facilitando una reunión en una de las organizaciones que utilizan mis servicios de consultoría. Estaban procurando resolver un problema de negocios. Mirando las cosas desde afuera, parecía que debía ser un asunto fácil de resolver. Sin embargo, estaban trabados.
No tenía nada que ver con falta de fondos. No tenía nada que ver con falta de talento. No tenía nada que ver con falta de capacidad.
No, el problema no era falta de alguna cosa. Era más un problema de tener demasiado. ¡Muchos tenían demasiado ego!
Mientras observaba las dinámicas en juego se me ocurrió que casi dondequiera que voy el problema real nunca es “el problema.” Casi siempre el problema real es demasiado ego.
Piénsalo, ya sea dos niños peleando por el mismo juguete, una pareja en la que ninguno de los dos quiere ceder ni un centímetro, dos ejecutivos atrincherados en su posición personal, o dos países peleando por sus fronteras, es la misma historia: EGO
Si la gente pudiera mandar su ego de vacaciones y concentrarse en encontrar la mejor solución al problema, pronto la encontrarían.
Si te fijas, la gente tiende a pensar en el problema desde el punto de vista de su agenda, sentimientos, y necesidades personales, en vez de procurar encontrar la mejor solución. ¡No es de extrañar que la solución del problemas se enmarañe tanto!
¿Qué puedes hacer? ¿Cómo puedes dejar de un lado tu ego? Te comparto algunas sugerencias:
- Enfoca el problema. Comienza con buscar claridad sobre cuál es el problema. Si te pescas pensando en absolutos, o poniéndote a la defensiva, re-enfócate en el problema y su solución.
- Enfoca resultados. Explora por qué es importante resolver el asunto. Cuáles son los resultados deseados. Qué se ganará con la solución del problema.
- Enfoca comprensión. Una de las razones por las que las agendas personales traen problemas y dañan el proceso de solución de problemas es por falta de comunicación abierta. Comparte por qué el asunto es importante para ti. Pide el punto de vista de otros. Abre el camino para un diálogo genuino.
- Enfoca soluciones. Asegúrate de no usar todo el tiempo hablando solamente del problema. Llega a soluciones. En vez de tomar posturas, o sostener posiciones individuales, anima a todos a seguir buscando la mejor solución posible.
- Enfoca implementación. Los problemas pueden empeorarse si no hay un plan específico de implementación. Asegura que el buen esfuerzo compartido no se desperdicie por falta de implementación.
Recuerda. . .
¡El asunto no tiene nada que ver con tu ego! Se trata de encontrar la mejor solución e implementarla.
Comparte tus ideas
¿Qué te ha funcionado para poder poner de lado tu ego y enfocarte en encontrar la mejor solución?
¿Qué te ayuda a resistir la tentación de empujar tu agenda sin considerar las otras voces en el cuadro?
Me gustaría saber tu pensamiento. Por favor, comparte tus ideas con los otros lectores y conmigo.
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Fotos por: gfpeck and Ed Yourdon
