
La comunicación es suficientemente complicada sin que haya que lidiar con mensajes mixtos. El problema con los mensajes mixtos es que te dejan confundido sin saber cuál mensaje creer o a cuál responder.
Por ejemplo:
- Un miembro de tu equipo te asegura que lo que quieres que haga tiene alta prioridad y que lo hará de inmediato. . . Una semana mas tarde todavía no lo ha hecho.
- Otra persona te dice que le encanta el proyecto en el que está trabajando en este momento, pero su expresión facial y lenguaje corporal parecen indicar enojo.
- Tú le dices a la persona que acaba de entrar a tu oficina que ciertamente tienes tiempo de escucharle. . . pero mantienes tus ojos pegados a la computadora.
Como líder necesitas asegurarte que tus palabras y acciones armonizan. Necesitas transmitir tu mensaje con la cabeza, pero también con el corazón. Tus palabras y tus sentimientos tienen que estar de acuerdo. No puedes descontar tus sentimientos, porque tienden a encontrar como salir a la superficie y confundir a la gente si son diferentes del mensaje verbal enviado.
Recuerda. . .
Los mensajes claros te ayudan tanto a ti como a tu gente. Los mensajes mixtos confunden y pueden ser peligrosos. ¡No envíes mensajes mixtos! Asegúrate que lo que dices, sientes, y haces envían el mismo mensaje con claridad!
Foto por: CMMooney
