Lecciones de liderazgo que aprendí de mi padre.

June 16, 2012 - 23:36 -- Dr. Ada

Mi papy y yo

El Día de los Padres provee una gran oportunidad para reflexionar en el padre con el que crecimos y lo que aprendimos de él. Al pensar en mi papy este fin de semana muchas lecciones me vienen a la mente.

Nadie es una isla

My papy siempre ha creído en la importancia de las relaciones humanas. Yo ví de cerca cómo él creaba y cultivaba relaciones. Me enseñó que nadie es una isla, y que solo podemos alcanzar el éxito si mantenemos conexiones cercanas y nos relacionamos.

Puedo recordar muchos ejemplos del papel importante que jugaron esas relaciones en su vida y carrera. Uno de los que recuerdo mejor tiene que ver con el tiempo en que fue director de un pequeño Colegio en Costa Rica que luchaba por sobrevivir. Fue a través de las relaciones que desarrolló dentro del colegio, con la junta directiva, y con el gobierno y líderes educacionales que pudo lograr darle un giro positivo a la institución. En los cinco años que fué director el Colegio creció de estar cerca de la quiebra y sin reconocimiento oficial, a una institución estable, respetada, acreditada, y estable financieramente.

No cruces el río antes de llegar al puente

Creo que esta es la lección que más me ha ayudado a mantener mi paz mental. Una cosa es planear hacia adelante. Otra es paralizarse por las preocupaciones y las opciones del futuro. Procurar resolver un problema antes de tenerlo es imposible, insatisfactorio, y una pérdida de tiempo. My papy me enseñó a vivir el presente plenamente y a no preocuparme innecesariamente del futuro.

Mantén una actitud positiva

La sonrisa de mi padre es contagiosa. Siempre está sonriendo y ve lo mejor en los demás y en la vida. Me enseñó que generalmente encontramos lo que buscamos, por lo tanto, es mejor buscar lo positivo y no fijarse demasiado en lo negativo. Algunos lo pueden haber considerado ingenuo. En realidad, su actitud positive muchas veces abrió puertas ampliamente cuando otros pensaban que era imposible ver ni una rendija abrirse. Los líderes que pueden ver posibilidades donde otros ven solo obstáculos pueden salir adelante con más facilidad.

Trata a la gente con respeto

Agradezco que crecí viendo cómo mi padre trataba a la gente. Los escuchaba, valoraba sus opiniones, les daba de su tiempo y ayuda sin mirar posición, color de la piel, edad, o creencias. Nunca lo he visto menospreciar a nadie, gritar, o ejercer su poder de manera equivocada. Al mismo tiempo, no le temía a la controversia, diferencia de opiniones, y diversidad de pensamiento siempre y cuando se hiciera respetuosamente.

Dirige con tu ejemplo

Nunca hubo diferencia entre las palabras y los hechos de mi padre. Nunca me pidió a mi, ni a otras personas que hicieran algo que el mismo no estaba dispuesto a hacer. Como padre, siempre estaba dispuesto a mostrarme qué hacer. Cuando era pastor, siempre era el primero en llegar a la iglesia y el último en irse. Como administrador, una vez que la junta tomaba una decisión, aun si el no hubiera estado totalmente de acuerdo, tomaba la responsabilidad de llevarla a cabo, sin importar el trabajo que costara. Y siempre estaba disponible para aconsejar, apoyar, y animar.

Ten convicciones firmes y vive por ellas

My papy siempre ha hecho lo que ha considerado correcto, sin importar quien estuviera alrededor. De él aprendí que los valores que vives forman el fundamento de quién eres. Me enseñó que no importa tanto lo que otros piensen de ti como lo que tú pienses de ti mismo. Los líderes necesitan baser sus decisiones y acciones en principios, no en popularidad. Con frecuencia lo vi mantenerse de parte de sus principios aunque otros lo criticaran por ello.

No temas preguntar

Esta es una lección que me recordaba constantemente. Me enseñó cómo preguntar, y que pedir ayuda no es una debilidad, sino una fortaleza. Con frecuencia decía cosas como: "Si no tocas, no puedes esperar que la puerta se abra." "No temas pedir. Lo peor que puede pasar es que te digan que no. Pero si no preguntas, ya tienes un no automático."

La perseverancia triunfa

Nunca te des por vencido, aun cuando las cosas parezcan imposibles. Hay veces cuando el líder tiene que levantarse a la altura de la ocasión y hacer lo que tiene que ser hecho, no importa cuán difícil, enmarañado, o incómodo sea la tarea. Vi a mi papy hacer esto vez tras vez. Las dificultades nunca lo desanimaron.

Vi su perseverancia manifestada de manera especial en los 10 años que fue líder de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Cuba. Esos fueron años de transición especialmente difíciles, justo en el tiempo en que el régimen comunista tomó el país, cuando el gobierno estaba procurando borrar de la mente y las vidas de la gente cualquier traza de Dios. Mi padre nunca temió negociar perseverantemente con los más altos oficiales gubernamentales en favor de la iglesia y sus miembros. Ni siquiera las 3 instancias cortas de encarcelamiento lo disuadieron de su tarea.

A través de todo ello aprendí que siempre hay que intentar, y seguir intentando. Aún quienes no crean o vean las cosas como tú, pueden aprender a respetarte, y a ayudarte aunque sea de malas ganas, si perseveras.

El mejor regalo que puedes dar a la gente es tu presencia y tu confianza en ellos.

Mi papy siempre ha estado allí cuando lo he necesitado. Nunca he cuestionado su confianza en mí. Siempre he sabido que se siente orgulloso de mi. Siempre ha apoyado mis sueños y ha hecho lo posible por ayudarme a alcanzarlos. Aun hoy en día se que si tengo algún problema, él está al alcance del teléfono.

Ese tipo de apoyo crea seguridad y un sentido de protección en la gente y los deja libres para tomar riesgos e intentar grandes cosas. Es maravilloso cuánto poder te da el saber que hay alguien en tu esquina animándote a seguir adelante en la vida. El haber experimentado esto personalmente me ha permitido darle el mismo regalo a muchos otros.

Busca la excelencia

“Cualquier cosa que merece ser hecha, merece ser bien hecha," es uno de los lemas de mi padre. Me enseñó que para tener éxito es necesario elevarse por encima de lo común. No puedes pedir lo mejor de otros si no estás dispuesto tu mismo a hacer el esfuerzo que requiere alcanzar la excelencia. Esto seguir aprendiendo toda la vida. También incluye aprender de todo y de todos.

El me dió ejemplo al tomar toda oportunidad posible para avanzar. Cuando primero fue al Colegio, pudo terminar solamente un Asociado. Años mas tarde, con mi madre y conmigo a rastro, fue a terminar su licenciatura. Después de una larga pausa en Cuba y Costa Rica, fue a conseguir su Maestría en USA, aun cuando para entonces tenía más de 40 años, y el Inglés no le era muy fácil. Con frecuencia me recordaba la importancia de la educación y del trabajo fuerte. Me decía que recordara que nadie me puede quitar mi educación y conocimiento. Su ejemplo hizo un impacto duradero en mi y tengo que darle crédito por mi constante búsqueda por conocimiento y excelencia.

Abraza el cambio

Kevin-before and at 32En su larga vida (tiene ahora 85 años de edad) mi padre ha jugado diferentes roles en múltiples entornos. Siempre vio los cambios como una nueva oportunidad de servicio. Nunca lo vi dudar al tomar una nueva misión, rol, o ir a un nuevo lugar. Fue de pastor a administrador, a líder educacional, y nuevamente a pastor. Sirvió en Cuba, Costa Rica, Honduras, y New York. Como resultado, tiene una amplia experiencia y ha podido relacionarse con cualquiera en cualquier lugar. Probablemente su mayor desafío fue aprender a vivir sin mi madre, su esposa por 50 años. Sin embargo, logró seguir adelante, y encontrar nuevo gozo en su segunda esposa.

Cree, y sucederán milagros

Mi padre tiene una gran fe que me pasó como herencia. Una parte importante de sus creencias ha sido mostrar su fe por sus acciones y honrar a Dios en todo lo que hace. Mientras crecía en un país comunista experimenté de primera mano cómo su fe le ayudó a navegar muchas dificultades. También pude ver muchos milagros grandes y pequeños gracias al poder de la oración.

Me enseño temprano a tener mis propias convicciones y a poder defenderlas. Hoy en día mi fe es el factor principal que me ha ayudado a ser quien soy. Le agradezco a mi padre por haberme enseñado a creer mientras vivíamos en un país sin Dios.

Estos doce puntos son solo algunas de las lecciones sobre cómo liderar y tener éxito que aprendí de mi padre. Espero que estas lecciones añadan valor a tu trayectoria como líder.

Aunque cada padre tiene deficiencias, mi papy ha sido un gran ejemplo e influencia en mi vida. Papy, te quiero mucho, y ¡estoy muy agradecida que eres parte de mi vida!

Feliz Día de los Padres a todos los padres. Recuerda que tus hijos (de todas las edades) están mirando y escuchando. Ven cómo llevas tu vida y carrera, y están aprendiendo lecciones que darán forma a su futuro. ¿Qué lecciones les estás enseñando? Qué lecciones has aprendido tú de tu padre? Comparte con nosotros en la sección de comentarios.

Photos by: Logos Noesis

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